lunes, 21 de febrero de 2011

Si yo llevo corbata... tú, traje de chaqueta


Uno no tiene nada en contra de la corbata, nada excepto que me la impongan como uniforme en algunos lugares que juegan a exclusivos.

Y me pregunto entonces, ¿qué código de vestimenta exigen a las mujeres para acceder? Lo digo porque ahora ya no se atreven a excluirlas de estos selectos lugares, como hacían antes en el Club donde escribí este poema durante una tediosa conferencia.

De eso intentan hablar estos versos vestidos de ironía, de no confundir la buena urbanidad con la monótona uniformidad por mor de la exclusividad.


SI YO LLEVO CORBATA... TÚ, TRAJE DE CHAQUETA

¿Por qué me obligan a llevar corbata?,
—ese signo de vana distinción
que se enrolla en el cuello de los hombres—
en algunos lugares exclusivos,
que más bien califico de excluyentes.

Por cierto, ¿y las mujeres, cómo deben vestir?
Si yo llevo corbata, tú no irás con vaqueros,
se trata de ser clásicos, pues todos;
¿yo traje...?, pues el tuyo de chaqueta

con zapatos a juego y medias de costura.
No vale pantalón que eso queda moderno,

si yo voy con corbata, tú con chaqueta y falda.

Dejémonos de bromas, “neguemos la mayor”,
ni yo usaré corbata, ni a ti te han de obligar
a vestirte de seria para no destacar,
ya somos mayorcitos para un inquisidor
y no hay que confundir la buena urbanidad
con esa rima triste
 de la uniformidad.

Ricardo Fernández Esteban ©
(de un poemario sobre las palabras, su significado y su relación con las personas)



CorbataDiccionario R.A.E. (del italiano crovatta así llamada por llevarla los jinetes croatas) Tira de seda o de otra materia adecuada que se anuda o enlaza alrededor del cuello, dejando caer los extremos.

Traje de Chaqueta: Terminología de la moda: Conjunto de vestimenta femenino, compuesto por chaqueta tipo americana y falda preferentemente estrecha



Nota del autor sobre las formas de este poema: Éste es un poema de tono irónico, lo que no tiene que ser motivo para olvidar las formas poéticas, en este caso la combinación de endecasílabos y alejandrinos. Las dos primeras estrofas son blancas evitando las asonancias cercanas, pero en la última estrofa se juega con rimas asonantes y consonantes para dar una mayor contundencia final. Lo hago porque creo que un poema irónico lo puede ser también consigo mismo cayendo en esa mezcla que para algunos puristas del verso puede llegar a ser un sacrilegio. Todo sea porque el poema os haya hecho reflexionar y sonreír.

4 comentarios:

adefesiosa dijo...

las empresas tienen su imagen corporativa, y las personas tenemos nuestra imagen personal. En el puesto de trabajo, nuestra imagen es la imagen de la empresa, y debe transmitir credibilidad, discreción, y un perfil sobrio, huyendo de la frivolidad. Los cazatalentos, entendidos en la materia, valoran positivamente la corbata y traje para los caballeros y el traje de chaqueta en las señoras (sea con pantalones o con falda), en las entrevistas de trabajo.
Fuera del trabajo, que cada cual vaya como mejor le parezca.

Marc Navalón dijo...

Convenciones sobre la vestimenta... sólo para hombres. En el fondo, veo un mundo empresarial machista (éllas son las menos y encima peor pagadas) y convencional. Hace ya siglos que alguien dijo aquello de que "el hábito no hace al monje". Hace quizá menos que otro dijo "aunque la mona se vista de seda...". Sin embargo, ahí seguimos, Ricardo. Anclados en los ritos del vestir. Atrapados en la imagen. La apariencia sobre la valía. La forma sobre el fondo. Ojalá llegue pronto "la gran revelación" y empecemos a dejar atrás dogmas, paradigmas y mantras que no impiden evolucionar. Felicidades por la poesía.

Maribel dijo...

Curiosa prenda la corbata ya que no tiene utilidad alguna a no ser la de que el genero masculino haya tenido en esta prenda la única posibilidad de adorno y coquetería, de por si hoy en día solo indica un estatus y oficialidad en su uso, la mayoría de ellas son espantosas pero de tanto en tanto se ven algunas magnificas y bien llevadas, solo por ello ya merecen su existencia, al permitir distinguir al sujeto de buen gusto y como bien escaso hoy en día hay que protegerlo.
En relación a la vestimenta de las mujeres como imagen son varias dependiendo de edad, lugar y circunstancias y al no ser comparables las necesidades por favor no entremos en la privacidad femenina. Tenemos el Ministerio de igualdad para que todos seamos miembros y miembras de la globalización.

adefesiosa dijo...

Marc, disculpa que discrepe de tu opinión. Si bien creo que en cargos de mucha responsabilidad hay hombres absolutamente incompetentes, en el caso de las mujeres la cosa todavía se complica más. Por suerte hay alguna honrosa excepción, pero un ejemplo muy claro está en el mundo de la política, donde actualmente se salvan pocos hombres pero todavía menos mujeres. Aquello de la paridad de género es una parida... mientras la persona valga, da igual a que sexo pertenezca. Y si para alcanzar las cotas de igualdad van colocando mujeres como algunas que están en algunos gobiernos, dificilmente nos sacaremos de encima el sanbenito.Lo que pasa es que, en general, las mujeres se saben "vender" mejor que los hombres.